Limpia la lavadora por dentro y eliminar malos olores

Interior de lavadora de carga frontal con tambor limpio y goma de puerta visible en cocina moderna

 

Limpiar la lavadora por dentro es uno de esos cuidados domésticos que casi nadie hace con regularidad y que sin embargo tiene un impacto directo en dos cosas muy concretas: la duración del electrodoméstico y el olor de la ropa que sale de él. Una lavadora que no se limpia acumula con el tiempo cal, residuos de detergente, pelusas y humedad que forman un caldo de cultivo para bacterias y moho. El resultado es ese olor húmedo y desagradable que a veces queda en la ropa aunque haya salido recién lavada.

La buena noticia es que mantener la lavadora limpia por dentro no requiere productos especiales ni mucho tiempo. Requiere hacerlo con cierta regularidad y saber exactamente qué partes hay que limpiar y con qué frecuencia.

 

Por qué se ensucia la lavadora por dentro.

Cada ciclo de lavado introduce agua, detergente, suavizante, suciedad de la ropa y restos de fibras que no salen completamente por el desagüe. Con el tiempo esos residuos se acumulan en el tambor, en la goma de la puerta, en el cajón del detergente y en el filtro. La cal del agua dura se deposita en la resistencia y en los conductos internos, reduciendo la eficiencia del calentamiento y aumentando el consumo eléctrico. La humedad que queda dentro cuando la puerta se cierra inmediatamente después del lavado favorece la proliferación de moho, especialmente en la goma de la puerta.

Una lavadora sucia no solo huele mal: lava peor, consume más energía, tiene más riesgo de averías y tiene una vida útil más corta. Limpiarla es también una forma de proteger una inversión de varios cientos de euros.

 

Las partes que hay que limpiar y con qué frecuencia.

 

La goma de la puerta: cada semana.

La junta de goma que sella la puerta es la zona donde más se acumula humedad, pelusas, pelo y residuos de suciedad. Es también donde el moho aparece primero, en forma de manchas negras o grises en los pliegues interiores de la goma.

Después de cada lavado conviene pasar un paño seco por la goma para eliminar la humedad. Una vez a la semana hay que retirar los pliegues de la goma con los dedos y limpiar el interior con un paño húmedo con un poco de limpiahogar multiusos o con una solución de agua y vinagre blanco a partes iguales. Si ya hay manchas de moho, agua oxigenada o un producto anticalcáreo aplicado con un cepillo de dientes viejo las elimina. Dejar siempre la puerta entreabierta después de cada lavado para que el interior ventile es la medida preventiva más eficaz.

 

El cajón del detergente: cada dos semanas.

El cajón donde se pone el detergente y el suavizante acumula restos de producto que con la humedad forman una pasta que puede llegar a obstruir los orificios por donde entra el agua. En muchos modelos el cajón es extraíble: se tira hacia fuera hasta que se puede levantar ligeramente y sale completo.

Con el cajón fuera, remójalo en agua caliente durante diez minutos y frótalo con un cepillo de cocina o un cepillo de dientes viejo para eliminar los residuos pegados. Limpia también el compartimento donde va el cajón con un paño húmedo antes de volver a colocarlo. Si el cajón no es extraíble, un paño húmedo enrollado alrededor de los dedos llega a la mayoría de los rincones.

 

El filtro: cada dos o tres meses.

El filtro de la bomba de desagüe es la pieza que más gente desconoce pero que más problemas causa cuando está obstruida. Está situado en la parte inferior delantera de la lavadora, detrás de una pequeña tapa o panel que se abre con la mano o con una moneda. Retiene pelusas, monedas, botones, pelo y cualquier objeto pequeño que se haya colado en el lavado.

Antes de abrirlo hay que prepararse para una pequeña cantidad de agua que saldrá al destapar: coloca un recipiente plano debajo y un paño en el suelo. Desenrosca el filtro en sentido contrario a las agujas del reloj, sácalo y limpia los residuos acumulados bajo el grifo con un cepillo. Limpia también el interior del alojamiento con un paño y vuelve a enroscar el filtro firmemente para que no haya fugas.

Un filtro obstruido puede hacer que la lavadora no termine el ciclo de centrifugado, que tarde más en desaguar o que muestre un código de error. Limpiarlo regularmente previene estos problemas y evita llamadas al técnico.

 

El tambor: una vez al mes.

El tambor necesita una limpieza interna periódica para eliminar la cal acumulada en la resistencia y los residuos de detergente y suavizante que se adhieren a las paredes. La forma más eficaz es hacer un ciclo de limpieza vacío a alta temperatura.

Pon la lavadora en el programa más caliente disponible, normalmente a 90 grados, completamente vacía. Añade al tambor directamente dos cucharadas de bicarbonato y al cajón del detergente medio vaso de vinagre blanco o un sobre de ácido cítrico. Deja que el ciclo complete y al terminar limpia el interior del tambor con un paño húmedo. El calor combinado con el ácido del vinagre o el ácido cítrico disuelve los depósitos de cal y los residuos de detergente.

Importante: no mezcles vinagre y lejía en el mismo ciclo. Juntos generan vapores irritantes. Elige uno u otro para cada limpieza.

 

Señales de que tu lavadora necesita limpieza urgente.

Hay signos que indican que la lavadora lleva demasiado tiempo sin limpiarse y que el problema ya ha avanzado. El más evidente es el olor a humedad o a moho que sale del tambor cuando se abre la puerta, incluso con la lavadora vacía. También la ropa que sale oliendo a húmedo aunque haya centrifugado bien, manchas oscuras visibles en la goma de la puerta, ciclos de lavado que tardan más de lo habitual en desaguar, o un código de error recurrente de bomba obstruida son señales de que hay que actuar.

En estos casos puede hacer falta una limpieza más profunda: dos o tres ciclos vacíos seguidos a alta temperatura antes de retomar el uso normal. Si las manchas de moho en la goma están muy instaladas y no ceden con los métodos habituales, puede ser necesario cambiar la junta, una pieza que no es cara y que se puede encontrar por el modelo de la lavadora en tiendas de recambios.

 

Hábitos que previenen los problemas.

Más que limpiar con frecuencia, lo que más efecto tiene a largo plazo son unos pocos hábitos consistentes. No usar más detergente del recomendado: el exceso no lava mejor sino que deja más residuo en el tambor y en los conductos. Usar la cantidad exacta indicada para el tipo de agua y el grado de suciedad de la carga.

Sacar la ropa en cuanto termina el ciclo y no dejarla dentro de la lavadora húmeda durante horas. Dejar la puerta y el cajón entreabiertos después de cada uso para que el interior se ventile y no acumule humedad. Y hacer el ciclo de limpieza vacío a alta temperatura una vez al mes, que es la medida preventiva más eficaz de todas.

 

Preguntas frecuentes.

 

¿Se puede limpiar la lavadora solo con vinagre?

El vinagre blanco es un buen descalcificador y desinfectante natural que funciona bien para la limpieza de mantenimiento habitual. El inconveniente es que usado en exceso o de forma muy frecuente puede deteriorar las juntas de goma con el tiempo, ya que es ácido. Para limpiezas mensuales de mantenimiento es perfectamente válido. Para una limpieza más profunda, el ácido cítrico en polvo diluido en agua es una alternativa igual de eficaz y más respetuosa con las gomas.

 

¿Con qué frecuencia hay que limpiar el filtro de la lavadora?

Los fabricantes recomiendan revisarlo y limpiarlo cada dos o tres meses en uso normal. Si hay niños o mascotas en casa y la lavadora se usa mucho, o si se lava ropa con mucha pelusa como toallas y prendas de polar, conviene revisarlo mensualmente. Un filtro limpio es la mejor garantía de que la bomba de desagüe trabaja bien y de que los ciclos terminan correctamente.

 

¿Por qué la ropa sale con olor a humedad aunque esté bien centrifugada?

Casi siempre es por moho en la goma de la puerta o por residuos acumulados en el tambor. La ropa pasa tiempo en contacto con esas superficies durante el lavado y absorbe el olor. Hacer un ciclo de limpieza vacío a 90 grados y limpiar la goma a fondo suele resolver el problema. Si persiste después de dos o tres ciclos de limpieza, el moho puede haberse instalado en zonas de difícil acceso y puede ser necesario un producto específico antical y antibacterias para lavadoras.

 

¿Las pastillas limpiadoras de lavadora del supermercado funcionan?

Sí, son una alternativa cómoda y efectiva para quien no quiere mezclar productos caseros. Las pastillas específicas para limpiar tambores contienen descalcificantes y agentes antibacterianos formulados para no dañar las piezas de la lavadora. Son más caras que el bicarbonato o el ácido cítrico pero más cómodas y con resultados igualmente buenos. Úsalas según las instrucciones del fabricante, normalmente una pastilla en un ciclo vacío a alta temperatura.

 

Una lavadora limpia por dentro lava mejor, dura más y no deja ese rastro de olor húmedo en la ropa que a veces aparece sin que nadie sepa exactamente de dónde viene. Quince minutos al mes son suficientes para mantenerla en perfectas condiciones.